lunes, 17 de noviembre de 2014

Clase Didáctica CCSS 17/11/2014

En esta nueva a entrada voy a comentar las reflexiones e ideas principales que he recogido de la clase de hoy. Hemos empezado el tema cuatro perteneciente a historia: La historia del arte. En concreto sólo se nos ha explicado la mitad del tema, y la verdad es que ha sido toda una novedad para mí, ya que nunca había dado clases de historia del arte (posiblemente me enseñaran algunas pequeñas nociones en la ESO, pero hace demasiado tiempo como para acordarme).

En primer lugar, como es costumbre al principio de tema (y que me parece una actividad que todo profesor debería realizar) hemos lanzado una lluvia de ideas sobre la siguiente cuestión: ¿Qué es el arte?

Puede parecer un concepto fácil de contestar, pero en realidad no es así ya que dependerá de muchos factores, en especial del punto de vista de quien lo observe.

En mi opinión, el arte es una actividad mediante la cual el hombre recrea un objeto o expresa un sentimiento. Es una manifestación de la vida del hombre a lo largo de la historia. En otras palabras, es una forma de comunicación.

El arte tendrá el sentido que le da el autor, y el sentido que le dé el receptor que lo contemple (tal y como he comentado con anterioridad). Cada persona percibe el arte de manera diferente, tiene diferentes valores, dependiendo su edad, sociedad, país, etc. Cada mente es un mundo.

Se debe tener en cuenta que los historiadores del arte (disciplina que empieza en el S XIX) por tradición siempre le han dado mayor importancia a las siguientes ramas del arte: Arquitectura, escultura y pintura. Y todo ello, centrado primordialmente en el arte occidental (se limitó mucho esta disciplina).

Por otro lado, esta disciplina se suele enseñar por orden cronológico en función de los diferentes estilos artísticos. Es el método más claro de aprendizaje para el alumno, pero no es la única forma, ya que por estilos, en ocasiones, puede llevar a equívocos. Si explicar por tipologías sólo elaboras una estructura, mientras que por estilos creas dos estructuras: la de estilo y la cronológica.

Por ejemplo, la arquitectura tendría más sentido explicarla por tipología, no por estilos. Y con la pintura sucede lo mismo. No tenemos que tener un concepto de arte cerrado. Sin embargo, seguimos arrastrando la tradición historiográfica educativa.

Se debe destacar que el arte es un concepto abierto, el arte son sensaciones, tiene un lenguaje que debe alcanzar al espectador. Y para ello se necesita una persona que reciba el mensaje.

La historia del arte suele estar unida o ligada a la historia. La historia del arte era como un complemento de la historia, aunque en ocasiones hasta se restringe (en primaria, por ejemplo: sólo visitas a museos), cosa que termina denigrándola y el alumno no llega a considerar que la historia del arte sea digna de ser estudiada. No llega a tener el peso suficiente para que el alumno lo considere un campo o disciplina de estudio. Además, suelen separarnos la historia del arte, de la creación del arte, es decir, la asignatura de plástica.

El arte puede cultivar en el alumnado una sensibilidad estética para desarrollar la abstracción intelectual. Es una ciencia social, pero también es una creación…esto provoca cierto debate sobre donde enseñar esta disciplina.

Existe un doble proceso cuando estudiamos el arte: de contemplación y de reflexión. El arte no se trata sólo de contemplar, hay que buscar las claves del mensaje que hay detrás. Tenemos que aprender a mirarla.

Primero se debe hacer un análisis formal que se dirija a la propia estructura de la obra de arte, es algo que tienes que ver, no interpretar, lo tienes que ver con tus propios ojos. Nos tenemos que enfrentar también a una obra de arte desde un punto de vista iconográfico, que simboliza la obra de arte. Tenemos la obra delante, pero el significado está detrás.

También vamos a realizar un análisis estilístico. Lo ponemos en relación con lo de fuera. El estilo vendrá determinado por premisas sociales y culturales, no por lo cronológico, porque en el arte no va evolucionando, el arte refleja el momento.

También se debe hacer un análisis material. Hay que tener en cuenta una serie de condicionantes materiales de la obra.

Más tarde se debe saber su contexto: cuál es el momento histórico, donde se hace, para que se hace…eso puede explicar su aspecto o su visión.


En conclusión, la metodología a utilizar sería la del pensamiento visible, en otras palabras, debemos hacer visible el pensamiento de nuestros alumnos.

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